Curso CSC 1.1

Más de 784 mil empleos directos generó el sector cultural en México durante el año 2012. Unos años antes, España había identificado que el crecimiento anual de los aportes de la cultura a su economía entre los años 2000 y 2009 aportaban el 4,6% al PIB, pasando de 19.833 millones de euros a 29.753 millones, en contraposición a la crisis de su economía que sufría una fuerte contracción.

Estas y otras cifras sobre el gasto público, los aportes de las actividades y productos culturales a la balanza de pagos y los ingresos por tributaciones, permiten entender el comportamiento económico de los sectores relacionados a las artes y el patrimonio, y han sido posibles de conocer a través de una metodología pionera en el mundo: El Manual Metodológico de las Cuentas Satélite de Cultura (CSC).

El Manual fue presentado en el año 2009, luego de un trabajo regional iniciado con los países miembros de la Organización del CAB en el 2006, gracias al cual Iberoamérica es la única región del mundo, que cuenta con un modelo metodológico único que permite, siguiendo los estándares del Sistema de Cuentas Nacionales de Naciones Unidas, calcular los aportes de las actividades y productos a las economías nacionales. Es así como, el Manual se convirtió en un punto de referencia obligado a la hora de pensar la valoración económica de la cultura en la región.

Argentina, Chile, Costa Rica, Colombia, España, México y Uruguay tienen identificados los aportes económicos de las artes y el patrimonio, a la economía nacional. Por su parte, Bolivia, Brasil, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela están organizando sus sistemas de información cultural para emprender los primeros cálculos que les permita conocer la contribución de la cultura al desarrollo económico de sus países.

A partir de estas experiencias, la Organización del Convenio Andrés Bello presentó en la ciudad de Cartagena, los días 28 y 29 de octubre de 2015, la Guía de Implementación de las Cuentas Satélite de Cultura, y realizó el Taller Regional de Aplicación de la Guía dirigido a  profesionales expertos de 12 países de la región.

La Guía que se presentó además de generar una actualización de la propuesta de medición del 2009, incorporó nuevos indicadores monetarios y no monetarios, modificando los esquemas de cálculo del empleo y del gasto cultural, ofreciendo recomendaciones de medición puntual e incluyendo ejemplos, orientaciones y lineamientos para facilitar los procesos en cualquier etapa del cálculo.

La Guía va más allá de la noción del Manual de Medición dirigido exclusivamente a profesionales de los Bancos Centrales e Institutos Nacionales de Estadística y ofrece lineamientos para que profesionales del sector cultural puedan comprender mejor cómo hacer las mediciones y cuenten con herramientas para el diseño de planes de trabajo en la materia.

Adicionalmente, el valor agregado de complementariedad que ofrece la Guía frente al Manual del 2009, son los cuatro nuevos capítulos dedicados a (i) entender la discusión actual de la relación cultura y desarrollo; (ii) ofrecer recomendaciones para la sistematización de las diferentes fuentes de información; (iii) identificar las Condiciones Mínimas y Acciones sugeridas a implementar previo al inicio de los procesos de aplicación de las CSC, y (iv) plantear una Hoja de Ruta sobre los aspectos administrativos, financieros e interinstitucionales que facilitan la implementación de las CSC.

Todos los anteriores logros y avances son el resultado del consenso y los acuerdos a los que llegaron los países de la región y Organismos Internacionales cuya participación permanente, activa y decidida, permite contar con esta muy valiosa herramienta de integración que nos aporta interesantes reflexiones sobre nuevas maneras de ver y comprender la cultura.

Conozca aquí http://convenioandresbello.org/cuenta_satelite/ cómo han avanzado los países de la región en la aplicación de la Metodología.